¿Necesito constituir una empresa para empezar mi negocio?
No siempre desde el primer día. Muchos negocios arrancan como persona física mientras validan su idea, pero en cuanto empiezas a facturar en serio, contratar personal o firmar contratos importantes, operar sin una estructura formal te deja expuesto: tu patrimonio personal puede quedar ligado a las obligaciones del negocio. En tu diagnóstico inicial revisamos en qué etapa estás y te decimos, con honestidad, si ya te conviene formalizar o si todavía puedes esperar.
¿Cuánto tarda registrar una marca?
El trámite ante el IMPI pasa por varias etapas: búsqueda de antecedentes (para saber si tu nombre ya está tomado), presentación de la solicitud, examen de forma y de fondo, y publicación de la resolución. El tiempo total varía según la carga del instituto y las particularidades de cada solicitud, así que evitamos darte un plazo genérico y preferimos un estimado realista una vez que revisamos tu caso. Lo que sí es cierto es que entre más tardes en solicitarla, más riesgo corres de que alguien más la registre primero.
¿Qué permisos necesita mi negocio?
Depende del giro de tu negocio y del municipio o estado donde operas: puede ir desde uso de suelo y licencia de funcionamiento municipal, hasta permisos sanitarios o de protección civil si tu actividad lo requiere. Operar sin ellos no solo es un riesgo legal — puede derivar en multas o incluso en el cierre temporal de tu negocio. En el diagnóstico inicial identificamos exactamente cuáles aplican a tu caso, sin pedirte trámites que no necesitas.
¿Pueden atenderme si estoy fuera de Guadalajara?
Sí. Gran parte de nuestro acompañamiento es 100% digital —videollamadas, documentos electrónicos y seguimiento por WhatsApp—, así que podemos apoyarte estés donde estés dentro de México. Trámites federales como el registro de marca ante el IMPI no dependen de tu ubicación; lo único que puede variar según tu ciudad son los permisos y licencias de carácter local.
¿Cómo sé qué servicios legales necesita mi empresa?
La mayoría de los emprendedores no lo sabe hasta que algo sale mal — y para eso existe el diagnóstico inicial. Comparamos tu situación actual contra lo básico que todo negocio debería tener (estructura legal, marca protegida, contratos, permisos y, si ya tienes empleados, cumplimiento laboral) y te decimos en lenguaje simple qué te falta y en qué orden conviene resolverlo.
¿Puedo contratar sólo un servicio?
Sí. No necesitas comprar un paquete completo para empezar: si lo más urgente es proteger tu marca, empezamos por ahí; si lo que te preocupa son tus contratos con proveedores, empezamos por ahí. Puedes ir sumando servicios conforme tu negocio los vaya necesitando, sin compromisos de entrada.
¿Cómo funciona el diagnóstico inicial?
Es un primer acercamiento sin costo, en tres pasos: nos cuentas sobre tu negocio (por formulario o WhatsApp), identificamos qué pendientes legales tienes y cuáles son más urgentes, y te presentamos el alcance y el costo del trabajo antes de que decidas avanzar. No se ejecuta ningún servicio hasta que tú lo apruebes.
¿Los costos están definidos desde el inicio?
Sí. Una vez que conocemos tu caso en el diagnóstico inicial, te damos un costo cerrado por escrito antes de comenzar cualquier trabajo — nada de cobros sorpresa ni tarifas que cambian sobre la marcha. Si tu necesidad crece o cambia durante el proceso, te lo decimos y cotizamos ese ajuste por separado, siempre con tu aprobación previa.